LAS JUGADAS DE LA MENTE
Uno cree ser el dueño de su mente. De lo quiere pensar, de lo que quiere creer, de lo que quiere sentir... Quiere controlar sus pensamientos. Es mentira, no se puede.
Uno piensa que todo es cuestión de tiempo. El tiempo pasa y pasa y cada vez nos creemos más "cicatrizados". Pero una cosa es lo que tú quieres que pase, lo que debería ser normal que pase y otra muy distinta como va aconteciendo todo.
Digerir las cosas y que poco a poco dejen de hacer daño, parece innato y cuando bajas la guardia ¡zas! ¿Pero qué te habías creído? Tú no eres dueño de nada y menos de lo que quieres que pase por tu cabeza. No eres dueño ni de tus pensamientos...
Pero... y cuándo lo que te atormenta no son cosas, son sentimientos, son recuerdos? Qué puede hacer uno cuando aún en el más profundo de tus sueños, esos recuerdos tiran de ti hasta dejarte sin aliento?
Solo una cosa, esperar. Dejar que todo se recoloque. Que todo vuelva a tener ese cariz de sentimiento-agradable. Dejar que ahora sí pase el tiempo y que vaya desapareciendo lo que duele, para hacer resurgir lo que de verdad quieres recordar. Lo que al pensar en ello, saca de tí una sonrisa.
Pero hay algo con lo que no contaba. Mi mente se confunde y de pronto creo que lo que me atormenta no ha ocurrido y actúo como si no hubiera pasado nunca, hasta que en décimas de segundo caigo en la cuenta.
Hoy me ha pasado. Esta noche he tenido la sensación de que ella no se había ido y mi pensamiento fue "esto le va a gustar, ya verás" Pero al caer en la cuenta de mi triste error...he sonreído, porque..."eso le va a gustar, ya verás".
Me encanta que mi mente me haga esas jugadas. Me confunda y por un segundo me haga sentir que ella está a mi lado. Nadie se va del todo si sigue en nuestra mente y en nuestro corazón. Así que tú no te irás nunca.
Buenas noches mis escondidos seguidores.

